México: mercados y expectativas en el marco de la recesión.

En pocas semanas los mercados financieros mundiales se han desplomado impresionantemente. En los mercados accionarios los desplomes han sido generalizados, aunque diferenciados; los máximos relativos o históricos mundiales se registran en enero y mayormente en febrero. Italia reporta la mayor caída con 41% desde su máximo histórico del 18 de febrero hasta su mínimo relativo de marzo; es el país con mayores casos de coronavirus en Europa y con la mayor letalidad a nivel mundial: 8.3% de los casos detectados (la de China es de 4.0%; España, 4.3%; y 4.1% a nivel mundial).

Aunque el origen de esta crisis de salud y financiera que experimenta el mundo ha sido desde China, el mercado accionario de este país solo ha caído 13%, mientras que la Bolsa Mexicana de Valores ha retrocedido 22% y el Dow Jones 33%. En Estados Unidos, cuyas pérdidas están siendo alrededor de un tercio de su mercado, ni siquiera las medidas de política monetaria y/o fiscal han sido suficientes para detener la caída. La FED redujo agresivamente su tasa de referencia hasta 0.25%, nivel similar al de la crisis de 2009, además está inyectando liquidez por 700 mil millones de dólares, entre otras medidas, lo que significa que están viendo una gran afectación sobre su economía cuyo PIB del segundo y tercer trimestre sufriría una caída importante.

En México, la pandemia y los riesgos de una recesión mundial están afectando significativamente a nuestros mercados. El peso se ha depreciado 30% en el último mes y el riesgo país se ha elevado arriba de los 400 puntos, una condición parecida a la crisis de 2008-2009, aunque hoy el alza es más violenta que en ese entonces porque concurren la pandemia del Covid19, el desplome de los precios del petróleo y la amenaza de una recesión en Estados Unidos y a nivel mundial.

Los precios del petróleo se han desplomado más de 70% y reportan volatilidades extremas con alzas y bajas diarias significativas. Aún no se vislumbra algún acuerdo internacional sobre el energético y de acuerdo a la experiencia, las guerras de precios de las recientes más de tres décadas han durado al menos un año y, como ahora, siempre ha estado involucrada Arabia Saudita.

El desorden en los mercados locales ya se manifiesta en un deterioro significativo para las expectativas de crecimiento de este año. En Engen Capital revisamos nuestra estimación y pensamos que la economía de México caería 3.3% en 2020 vs. la consideración previa de +1.0%. El ajuste se asocia a una fuerte afectación prevista sobre industrias como la aérea, el comercio, restaurantes, hoteles, entretenimiento y, en general, todo lo que tiene que ver con el turismo que contribuye con casi 9% al PIB nacional.

Además, algunas manufacturas (automotriz, química, plásticos, maquinaria y equipos, entre otras),  resentirán significativamente los efectos del rompimiento de las cadenas de proveeduría (China ha detenido sus envíos de insumos al mundo) y por la menor demanda proveniente de un ajuste de la economía de Estados Unidos. Es decir, hoy enfrentamos un problema simultáneo de oferta y demanda; sin embargo, algunas empresas manufactureras, especialmente en el norte del país, están produciendo más, cubriendo lo que hoy las empresas chinas no pueden enviar a Estados Unidos.

Algunas instituciones financieras ya ajustaron sus previsiones de crecimiento para 2020. En general, el promedio espera que la economía mexicana retroceda 2.8% en este año, un cambio dramático en comparación con el +0.8% que esperaban solo el mes pasado. Por su parte, el mercado espera que el PIB se recupere 1.9%. Algunas instituciones prevén caídas superiores al 4% para este año, lo que habla del tamaño del impacto que representará la pandemia del Covid 19 y el riesgo de recesión mundial sobre nuestra economía.

John Soldevilla | Chief Economist, Engen Capital

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.

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