Tendencia de los mercados accionarios y medidas económicas en Estados Unidos.

El contagio del Covid 19 ha sido generalizado y en pocas semanas, los mercados financieros mundiales, aunque diferenciados, se han desplomado de manera impresionante; la mayoría lograron sus máximos relativos o históricos en enero y/o febrero, después ha seguido la caída marcada por la letalidad y las posturas para prevenirla o enfrentarla. Por ejemplo, en Alemania, las declaraciones de la canciller Angela Merker, de que entre 60 y 70% de la población podría ser afectada por el coronavirus si no se toman las medidas adecuadas, siguió afectando a los mercados.

Datos recientes indican que en Europa, Italia reportaba la mayor caída con 41% desde su máximo histórico del 18 de febrero hasta su mínimo relativo de marzo. Este es el país con mayor número de muertes por coronavirus en el mundo –con más de 9,100 al viernes 27 de marzo, superando inclusive a China–, y tiene la mayor letalidad a nivel mundial: 10.6% de los casos detectados y con una tendencia ascendente.

La letalidad en China es de 4.0% y se está estabilizando, mientras que en España ya se ha elevado a 7.8% y está marcando una tendencia alcista (a nivel mundial es de 4.5%). En tres meses China prácticamente está logrando detener los casos de contagio local, aunque sus cifras aumentan por los casos importados.

El mercado accionario de China ha caído 13%, mientras que la BMV de México  25% y el Dow Jones -35%. Casi todas las bolsas del mundo se han desplomado. En lo que va del año, el mínimo de las bolsas ha sido alrededor de la tercera semana de marzo y sus caídas respecto a sus máximos de este año han sido las siguientes: FTSE MIB de Italia -41%; IBEX 35, España -37%; DAX, Alemania -39%; CAC 40, Francia -38%; FTSE 100, Reino Unido -33%; Dow Jones, Estados Unidos -35%; Nikkei 225, Japón -31%; SENSEX, India -33%; entre otros.

Dentro de las economías emergentes de la región, México ha sido una de las menos afectadas, con -25%, mientras que Argentina y Brasil son los más impactados. En Europa, las mayores muertes por el coronavirus se reportan en Italia y ello se refleja sobre su mercado de valores.

El 22 de febrero, el Dow Jones había logrado su máximo histórico (29,551 puntos), acumulando en 11 años un crecimiento de 351% respecto a su punto mínimo en la crisis de 2009 (el 9 de marzo). Este crecimiento no se había logrado ni siquiera durante la gran expansión económica en la era Clinton (1993-2000), cuando la economía norteamericana había crecido casi 4% promedio anual. En cambio, en la reciente expansión de 2010-2019, Estados Unidos creció solo 2.3% promedio anual, una tasa aún aceptable para el tamaño de esa economía (21 billones de dólares), crecimiento que se acompañó por un gran repunte del Dow Jones.

Solamente el 12 de marzo, el Dow Jones se desplomó 10.0% para rebotar 9.4% el viernes 13, siguiéndole un nuevo desplome de 12.9% el lunes 16 de marzo, la mayor caída que se ha visto desde 1987. Esto habla de la volatilidad extrema a la que están siendo sometidos los mercados a consecuencia de la pandemia del coronavirus, a la que se agrega el efecto de los precios del petróleo. En poco más de un mes, entre el 12 de febrero (máximo histórico) y el 23 de marzo (mínimo relativo más reciente), el Dow Jones se desplomó 35%. Un hecho particular es que la forma de la actual caída de este índice es marcadamente vertical y se ha dado en muy pocas semanas, diferente a las bajas anteriores, que se dieron de manera paulatina o gradual. De ahí la preocupación y las medidas agresivas que están adoptando la FED y el gobierno norteamericano para contener la epidemia y apoyar a la economía.

Las cifras disponibles sobre la actividad económica son a febrero, y aún no revelan los efectos del coronavirus sobre la economía de Estados Unidos. Sin embargo, el 26 de marzo se dieron a conocer las solicitudes de seguro de desempleo para la semana del 15 al 21 de marzo. La cifra es catastrófica: 3.3 millones en una semana, lo que jamás en la historia de este indicador se había dado. Esto estaría revelando la profunda caída de la economía de ese país, en cuyo caso, la generación de empleos se estaría desplomando y por ello la FED y el mismo gobierno están actuando de manera contundente y sin escatimar recursos para salir de la recesión. Estados Unidos está inyectando recursos a la economía por un monto cercano a los 6 billones de dólares, equivalente a 30% de su PIB, una cifra sin comparación en la historia. Probablemente por esto algunos analistas estiman un desplome sin precedentes de la economía norteamericana para el segundo trimestre.

John Soldevilla | Chief Economist, Engen Capital

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.

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