El regreso a la “nueva normalidad”: el reinicio de las actividades.

arrendamiento puro como parte de la reactivación económica

El gobierno propuso un plan de regreso a la “nueva normalidad”, consistente en tres etapas para reiniciar las actividades económicas, sociales y escolares. Para ello propone la reapertura en tres etapas.

Enla Etapa 1, que iniciaría el 18 de mayo en 259 localidades de 15 entidades que no han reportado casos de Covid-19 y que no tienen vecindad con municipios con contagio. En estas localidades se implementan cercos sanitarios.

Para la Etapa 2, del 18-31 de mayo, el gobierno prepara el reinicio de actividades para junio.

En la Etapa 3, a partir del 1° de junio, se implementa un esquema de semáforos para determinar qué actividades se reinician a nivel estatal, ello en función del avance del Covid-19. Este esquema consiste en:

  • Semáforo rojo. Se permitirán las actividades que hoy se mantienen como esenciales, agregándose ahora tres industrias: minería, construcción y automotriz. En conjunto, estas tres actividades pesan cerca de 15% del PIB nacional. Su regreso se dará considerando ciertos protocolos sanitarios y laborales.
  • Semáforo naranja. Pueden reiniciar de manera reducida las actividades no esenciales, así como otras en el espacio público y de forma limitada. La población vulnerable puede regresar a trabajar, pero con protocolos sanitarios y laborales.
  • Semáforo amarillo. Reinician las actividades no esenciales sin ninguna restricción. Habrá restricciones menores en espacios abiertos y abren espacios cerrados de manera reducida: restaurantes, museos, cines, teatros, etc.
  • Semáforo verde. Podrá permitirse el regreso a clases.

Con datos al 12 de mayo, el gobierno federal presentó su Semáforo de Alerta a nivel estatal, que muestra la situación epidémica (color de los semáforos) y su tendencia. Por ejemplo, la Ciudad de México reporta semáforo rojo y tendencia al alza (flecha roja hacia arriba), por lo que sólo las actividades esenciales siguen en operación. Quintana Roo mantiene semáforo rojo y con una tendencia a la baja (flecha verde hacia abajo).

La Jornada Nacional de Sana Distancia, que había iniciado el 23 de marzo, termina el 30 de mayo. Con el fin de las medidas nacionales, se reinician actividades en ciertas localidades del país y el confinamiento se mantiene con criterios locales.

La lectura de estas medidas

La decisión de reiniciar actividades en tres industrias, especialmente en la automotriz, es porque a partir del 18 de mayo se reinicia en Estados Unidos la producción de vehículos y ellos requieren que los productores de autopartes en México provean estos insumos, que de otra manera tendrían que comprarlos desde otros países. Como en Estados Unidos, la producción de autopartes mexicanas -y en otras industrias- tendrá que ser gradual y con estrictas medidas sanitarias y laborales, a fin de evitar un rebrote de la epidemia, que de darse sería letal para nuestra economía.

En el caso de la construcción, es muy probable que en abril haya reportado un desplome sin precedentes en su actividad, por lo que el gobierno decide reclasificarla de no esencial a esencial. La construcción pesa 7.2% del PIB nacional, emplea a casi 4.7 millones de personas y es la industria con más efectos multiplicadores sobre el resto de la economía. Demanda insumos de muchas industrias, por lo cual, en teoría, haría falta que el gobierno empiece a abrir algunas industrias proveedoras de la construcción, especialmente cemento, vidrio, yeso, plásticos, químicos, metálicas básicas, productos metálicos, accesorios eléctricos, entre otros.

Un dato vital: vía los trabajadores asegurados en el IMSS, la construcción perdió más de 197 mil empleos sólo en el mes de abril, equivalente a 36% de los más de 555 mil empleos perdidos en ese mes. El empleo formal en la construcción cayó 15% anual en abril, perdiendo en el último año cerca de 250 mil puestos. Ante esta crisis, el gobierno está respondiendo con la apertura del sector.

En el caso de la minería, en los hechos ya estaba operando, ya que el petróleo y gas, que se mantuvo como esencial desde el principio, pesa más de 61% de la minería total; el resto es oro, plata, cobre, entre otros.

¿Es el momento de reabrir la economía?

Al igual que en Estados Unidos, que ha propuesto una gradual reapertura de sus industrias, en México estamos haciendo lo propio, adelantándonos un tanto en el tiempo. En ambos países se toman estas decisiones en condiciones en que el número de casos del Covid-19 va en aumento. Contrario a lo que dice el gobierno, aún no vemos un cambio en la tendencia, un punto de inflexión o un cambio en la curva de esta pandemia. Por ahora, en México estamos aún en la parte alta de los nuevos casos confirmados, justo cuando el gobierno dice que la parte crítica de los contagios sería entre el 8 y el 20 de mayo.

Una situación similar se ve en Estados Unidos, con casos confirmados en ascenso, con la diferencia que los nuevos casos detectados por día parece que empiezan a moderarse, siendo posiblemente una razón para el reinicio de ciertas actividades. Sin embargo, los inversionistas perciben que puede ser una medida precipitada y prevalece el riesgo de un rebrote de la epidemia. El mercado accionario va a la baja.

Distinto es lo que está aconteciendo en otros países como China, Japón, Corea y la misma Europa, donde los nuevos casos están controlados (sin aumento) o aumentan cada vez a menor ritmo. En estos países ya se están reiniciando o se empiezan a normalizar las actividades, siendo países que iniciaron su contagio mucho antes que México. Sus procesos han madurado y ahora pueden reiniciar sus actividades.

México y Estados Unidos proponen una pronta reapertura de sus actividades. Sin embargo, el gran riesgo que enfrentan es un rebrote de la epidemia. De ahí la pregunta: ¿es el mejor momento para reabrir la economía?. Si la estrategia funciona, excelente; de lo contrario, tendría que darse marcha atrás a esta decisión y sus consecuencias sobre la economía y la población serían letales. Cuidado con relajar las medidas sanitarias; que las empresas sean sumamente responsables para ejecutar el plan del gobierno.

De manera complementaria, tras la fuerte recesión que estamos enfrentando en este momento, en pocos meses México iniciará su recuperación económica. La recesión y la fuerte caída de las ventas por parte de las empresas está generando un problema de liquidez. La próxima recuperación de la economía demandará recursos para financiarla, no sólo en términos de liquidez para salir de la coyuntura, sino también para financiar las inversiones con miras al mediano plazo.

Para ello, las empresas tienen a su disposición diferentes esquemas de financiamiento. Uno de ellos es el arrendamiento puro (leasing), cuyas ventajas son la deducibilidad fiscal, elimina el riesgo de obsolescencia y mejora el capital de trabajo y la liquidez. Asimismo, está disponible el arrendamiento financiero, además del crédito tradicional. Engen Capital pone a disposición de las empresas distintos esquemas de financiamiento para sortear la actual coyuntura compleja o para que las empresas inviertan con expectativas a mediano plazo.

John Soldevilla | Chief Economist, Engen Capital

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.

2 pensamientos sobre “El regreso a la “nueva normalidad”: el reinicio de las actividades.”

  1. Jose Francisco Lara arjona

    Buenas tardes soy comerciante y a sido lo más terrible que nos a pasado creo que el gobierno debe junto con los bancos apoyar alas empresas con créditos baratos para que se pueda reactivar la economía más rápido pero también debe mantener todas las medidas de prevención para las personas vulnerables que es donde tendríamos el problema del rebote gracias saludos

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