Ritmo aceptable del crédito; cartera vencida en orden.

Abril y mayo se presentan como un periodo altamente recesivo para el país, como no habíamos visto en muchas décadas; sin embargo, el crédito presenta un ritmo aceptable. En estas circunstancias, el financiamiento puede ser un factor vital para que las empresas moderen sus caídas y/o decidan invertir para la recuperación que debe venir el próximo año. Dentro de las opciones de financiamiento destacan los esquemas de arrendamiento puro y arrendamiento financiero que ahora están disponibles para las empresas con una variedad de ventajas de liquidez y/o fiscales respecto a otros financiamientos tradicionales.

El comportamiento del crédito ha sido variado. Durante mayo, el crédito comercial siguió creciendo, esta vez al 6.2% real anual. Los tres grandes segmentos: agropecuario, industrial y servicios moderaron su ritmo respecto a marzo y abril. Las cifras siguen sorprendiendo dada la coyuntura recesiva de la economía. En el caso agropecuario, el PIB de este sector crece, aunque a menor ritmo que en el pasado reciente, por lo que los avances del crédito (muy buenos ritmos en los años recientes) estarían en línea con su desempeño productivo.

En cambio, en el caso del sector industrial, el buen ritmo del crédito en los recientes tres meses contrasta con la notable caída de su producción debido a los efectos del Covid-19 y a la recesión en Estados Unidos. Respecto al crédito manufacturero, éste aún creció 7.4% real anual, con desempeños bastante diferenciados dependiendo de sus industrias. Cabe destacar que la cartera vencida de las manufacturas, y lo mismo ocurre con el total nacional, se mantiene alrededor del 2%, sin representar un riesgo ni para el sistema financiero ni para la economía. Sin embargo, las industrias del papel, plástico y equipo de cómputo-comunicaciones reportan elevadas carteras vencidas, mismas que se han deteriorado en los años recientes.

El crédito a los servicios mantiene buen ritmo por tercer mes consecutivo, con la ventaja de que su cartera vencida es baja prácticamente en todos sus componentes. Esto es importante ya que se da en circunstancias en que los servicios reportaron en abril una profunda recesión, lo que seguramente se repetirá en mayo, igual que en el sector industrial.

En estos meses críticos de abril y mayo, las empresas habrían hecho uso de los recursos disponibles de sus líneas abiertas con las instituciones financieras, dentro de las que la banca ha tenido más recursos disponibles por la inyección de liquidez por parte del Banco de México como parte de su apoyo para sortear la recesión económica.

En general, el sistema financiero ha implementado reestructuras variadas para sus clientes (empresas y familias), siendo una razón por la cual la cartera vencida empresarial, de consumo e hipotecaria no se han afectado. Pero mientras el crédito comercial e hipotecario mantiene un ritmo aceptable, el del consumo reportó en mayo una caída de 0.9% real anual, su primera caída desde octubre de 2010; sin embargo, el crédito presenta un ritmo aceptable. En estas circunstancias, el financiamiento puede ser un factor vital para que las empresas moderen sus caídas y/o decidan invertir para prepararse para la recuperación.

John Soldevilla | Chief Economist, Engen Capital

John Soldevilla | Chief Economist, Engen Capital

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.

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