¿Cómo se calculan los costos de operación de una empresa?

Las empresas suelen hacer seguimiento tanto de los costos de operación como de los no operativos, para determinar cómo se asocian con las actividades que generan ingresos y descubrir si pueden funcionar de forma más eficiente.

Nuestro objetivo siempre será el mismo: maximizar los beneficios, y como están determinados tanto por los ingresos como por lo que gastamos, podemos aumentar las ganancias incrementando los ingresos o disminuyendo los costos relacionados con las operaciones empresariales.

Por tanto, es importante conocer cómo surgen los costos empresariales y cómo calcularlos.

¿Qué se considera como costos de operación?

Los costos operativos son todos aquellos en los que incurrimos por realizar la principal actividad productiva del negocio. De manera más detallada, los costos empresariales involucran lo siguiente:

  • Actividad productiva: todos los gastos relacionados con la actividad principal, como la materia prima y otros gastos de mercadería.
  • Infraestructura: aquí entran los bienes muebles e inmuebles que se involucran directamente con la actividad de nuestro negocio, como la compra o alquiler de edificios, plantas, maquinaria o herramientas. Además, de que se incluyen los costos por reparación.
  • Servicios básicos: todos los servicios como agua, electricidad, gas o conexión a Internet, siempre y cuando tengan incidencia en la actividad productiva principal.
  • Recurso humano: todos los costos relacionados con la contratación de personal y retribución, esto incluye cosas como el pago de salarios y la formación profesional.

Cálculo de costos operacionales

Ahora bien, antes de entrar en detalles sobre el cálculo de los costos y presupuestos empresariales, debemos tener en cuenta que los costos pueden ser fijos o variables.

Los costos fijos son aquellos que no cambian con el aumento o la disminución de las ventas o la productividad, por lo que debemos pagarlos independientemente de la actividad o el rendimiento de nuestra empresa. 

Por ejemplo, si tenemos una fábrica textil, tenemos que pagar un alquiler por la planta de producción independientemente de cuánto produzcamos o ganemos. Estos costos también suelen incluir los gastos de seguros, seguridad y equipamiento.

Por su parte, los costos variables sí varían de acuerdo con la producción. Si esta aumenta, también lo hacen costos; y si disminuye, los costos bajan. Usualmente, aquí se incluyen los costos de materia prima y de electricidad. 

Siguiendo el ejemplo de la fábrica textil, al aumentar la producción necesitaríamos más telas, y el consumo de electricidad también se incrementaría.

Habiendo aclarado lo anterior, es momento de revisar la fórmula más básica para calcular los costos operativos:

Costos operativos = costos de ventas + gastos de operación

Simplemente, tomamos estos datos del estado de resultados de la empresa, hacemos la operación y ya tenemos los costos que buscamos. Sin embargo, si queremos un método más formal y detallado, podemos usar la siguiente fórmula:

Costos operativos = costo variable unitario * cantidad producida + costo fijo

Por ejemplo, imaginemos que nuestra fábrica textil tiene costos fijos de $400 entre alquiler, servicios y otros gastos. Por cada prenda producida, pagamos en promedio $5 por mano de obra y $3 por insumos. Si fabricamos 100 unidades al mes, tenemos que:

Costos operativos = 5*100 + 3*100 + 400 = $1200

Cómo disminuir costos y presupuestos empresariales

Existen diversas maneras en que podemos reducir los costos derivados de las operaciones empresariales, ya sea disminuyendo inventario, renegociando cuentas por pagar/cobrar, entre otras estrategias.

Sin embargo, una de las más eficientes es optimizar los costos asociados a los activos. Eso es lo que te ofrecemos en Engen Capital.

Con nuestra solución de arrendamiento puro puedes acceder a activos vitales para tu negocio, claves para  generar y aumentar las ganancias, y mantener los costos bajos. 

Al finalizar el contrato, tienes la opción de comprar el bien, devolverlo o renovar la póliza, con la posibilidad de acceder a nuevos activos, algo de suma importancia para contar con equipamiento de vanguardia y, de esta manera, potenciar la competitividad de tu empresa.

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