¿Para qué sirve un crédito empresarial?

Un crédito empresarial nos abre las puertas para mejorar nuestra capacidad de inversión o sobrellevar momentos de adversidad en los que no contamos con suficiente liquidez. 

Toda empresa necesita mantener una buena salud financiera para sostenerse y crecer. Sin embargo, no siempre se puede garantizar la estabilidad con el capital que tenemos disponible. En momentos como este, un crédito comercial es nuestro mejor aliado para salir adelante. 

¿Qué es un crédito empresarial?

Se trata de un tipo de financiamiento dirigido a las operaciones comerciales de un negocio, con el objetivo de solventar deudas, mejorar la liquidez o invertir en equipos. 

Son muchas las oportunidades a las que podemos acceder si tenemos conocimiento de lo que es un crédito empresarial, ya que el financiamiento con este mecanismo nos sirve para diversos propósitos. Además, el esquema de pagos es flexible y, dependiendo de dónde solicitemos el crédito, lo podemos adaptar a nuestras necesidades. 

Beneficios de un crédito empresarial

Aunque son diversos y dependerán de la situación de cada empresa, algunos de los principales son:

Tener una nueva fuente de liquidez

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) encontró que la consecuencia más grave de la pandemia para las empresas fue la falta de liquidez. Este problema tuvo repercusiones en las actividades comerciales para el 85% de las 4.500 organizaciones que participaron del estudio. 

La falta de liquidez es la principal amenaza para nuestro negocio, porque restringe nuestra capacidad de cumplir con las obligaciones financieras a corto plazo. Contar con un crédito seguro en este escenario nos permite sobrellevar el contratiempo y nos da plazo para optimizar costos.

Esquema de crédito seguro y flexible

Dependiendo de la institución a la que solicitemos el financiamiento, una gran ventaja es que podemos elegir entre un esquema de pagos fijo o escalonado, con una tasa en pesos o en dólares

Las condiciones de garantía también las podemos adaptar a nuestras necesidades, por ejemplo, dejando activos en garantía de acuerdo con nuestro perfil y el tipo de transacción que vayamos a realizar.

Adicional a esto, tenemos la posibilidad de consolidar todas nuestras deudas y quedarnos con el esquema de pagos del crédito nuevo, lo que nos puede liberar de cargas financieras si teníamos un financiamiento con acuerdo de pago poco favorable. 

Recursos inmediatos para momentos de crisis

Veamos como ejemplo el impacto económico de la pandemia, donde muchos negocios vieron una disminución drástica en los ingresos. Hablamos de una baja de hasta el 50% en las ganancias, con todo lo que esto implica para la cadena productiva y la sostenibilidad. 

Un crédito comercial se convierte en un respaldo fundamental en circunstancias de esta naturaleza, donde debemos maniobrar rápidamente para mantener a flote nuestro negocio. 

Libre inversión

El crédito comercial no nos obliga a invertir en un activo específico, sino que podemos disponer de los fondos como consideremos mejor, ya sea para comprar maquinaria, insumos o pagar deudas, entre otras opciones.

Cuando analizamos las ventajas de un crédito nos damos cuenta de que son muchas las situaciones en las que podemos beneficiarnos de este mecanismo, que permite impulsar el crecimiento de nuestro negocio en cualquier etapa o situación. 

En Engen Capital, nuestro compromiso es ayudar a las empresas a redescubrir su potencial de expansión y ser más competitivas. Para esto ofrecemos un crédito comercial con estructura de pago flexible y múltiples opciones de amortización, sentando las bases para un crecimiento sostenido y responsable.

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