¿El arrendamiento puro es deducible?

En muchas ocasiones, las empresas pueden verse limitadas al momento de hacer grandes inversiones. Sin embargo, existen mecanismos de financiamiento, como el arrendamiento puro, que presentan una característica especial: el beneficio fiscal de ser deducibles. 

De acuerdo con una encuesta realizada por la empresa Up Sí Vale a sus clientes, 8 de cada 10 pymes afirma que los impuestos impactan directamente en sus operaciones, y un 53% indicó que una de sus prioridades para el 2021 es ajustar y gestionar mejor sus gastos e inversiones. 

Y el financiamiento juega un gran papel en este escenario, ya que la inyección de recursos debe tener su respectivo tratamiento contable y tributario. Ahora bien, existe un esquema de financiamiento con el que es posible optimizar este aspecto: el arrendamiento puro.

Al respecto, ¿cuánto puedo deducir en arrendamiento puro? La respuesta es simple: el 100% de los pagos. Hoy veremos con más detalle cómo funciona esta modalidad, de qué manera podemos acceder a ella y otros detalles útiles relacionados con la deducibilidad de los gastos del también llamado leasing.

Características del arrendamiento puro

El arrendamiento es un contrato celebrado entre dos partes, un arrendador y un arrendatario, donde se pone a nuestra disposición un bien a cambio de un pago periódico. La arrendadora es la dueña del activo (la institución financiera, en este caso) y el arrendatario seríamos nosotros, que hacemos uso del mismo. 

Funciona de manera similar a rentar una vivienda: el dueño (o arrendadora) nos permite ocupar la propiedad durante un tiempo determinado a cambio del pago de una mensualidad. Sin embargo, hay algunas diferencias. 

En el arrendamiento puro debemos definir un plazo y, una vez cumplido, podemos extender el contrato (con la opción de renovar los equipos), devolver los activos o tomar la opción de compra. Ahora bien, ¿qué vuelve al arrendamiento puro deducible

A diferencia del arrendamiento financiero, que permite deducir los intereses del monto a pagar, en el leasing es posible hacerlo con la totalidad de las rentas, lo que se traduce en mayor liquidez para el negocio.

Y recuerda que, si te preguntas cuánto puedo deducir en arrendamiento puro, la respuesta es siempre el 100% de las rentas. Eso, siempre que se cumplan determinadas condiciones.

¿Cuándo es el arrendamiento puro deducible?

Para el que gasto sea deducible, el financiamiento adquirido debe cumplir con estas condiciones:

  • El gasto debe estar relacionado directamente a la actividad económica de nuestro negocio, de lo contrario pensar en este beneficio no tendría sentido.
  • Todos los gastos deben estar correctamente justificados, y para ello necesitaremos una factura que acredite la existencia del gasto.
  • Tenemos que asegurarnos de etiquetar, timbrar y documentar estos gastos en el libro contable.
  • Tiene que ser un activo necesario para la generación de ingresos de la empresa.

Como ves, el arrendamiento puro representa una gran oportunidad para invertir en nuevos equipos que permitan potenciar las operaciones de nuestro negocio, al tiempo que aprovechamos los beneficios fiscales que se desprenden de esta modalidad de financiamiento.

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