Tipos de arrendamiento: ¿cuál es el ideal para tu negocio?

Todas las empresas persiguen el objetivo de ser más productivas y eficientes, por lo que constantemente necesitan incorporar nuevos equipos para incrementar la competitividad. Y aunque el financiamiento suele ser un problema, hoy existen diferentes tipos de arrendamiento que facilitan el acceso a diversos activos productivos.

Obtener financiamiento para la adquisición de nuevos activos es una de las grandes barreras que puede tener una empresa en su objetivo de lograr mayor crecimiento y desarrollo. Por eso, es fundamental encontrar fórmulas que se adapten a las posibilidades económicas de nuestro negocio, sin poner en riesgo su salud financiera.

Descubre los tipos de arrendamiento: financiero y puro

En general, existen dos opciones de arrendamiento para financiar la incorporación de activos de una empresa: el arrendamiento puro y financiero. A continuación, se detallan ambas alternativas:

Arrendamiento Financiero

El arrendamiento financiero en México establece un contrato que permite que una empresa pueda contar con un activo a cambio de una serie de pagos periódicos al arrendador (institución financiera).

Al finalizar el contrato de arrendamiento, el arrendatario tiene la opción de comprar el activo al que tuvo acceso pagando un monto simbólico.

Entre las ventajas que ofrece este tipo de arrendamiento destacan:

  • Mayor liquidez.
  • Estructura de pago flexible.
  • Propiedad fiscal y contable del arrendatario.
  • El arrendador se hace cargo del pago del IVA.
  • Permite deducir los intereses del monto a pagar.

Arrendamiento Puro

El arrendamiento puro -o leasing, como también es conocido- nos permite acceder a un activo durante un tiempo específico a cambio del pago regular de cuotas mientras dure el contrato de arrendamiento.

Al finalizar, el arrendatario tiene la opción de comprar el activo, renovar el contrato de arrendamiento (pudiendo renovar el equipo) o desistir de la operación.

Una de las diferencias entre arrendamiento puro y financiero tiene relación con que el leasing nos permite deducir el 100% de las rentas, aligerando la carga tributaria; mientras que el arrendamiento financiero nos brinda esta posibilidad respecto de la depreciación y los reales intereses a pagar, es decir, sin considerar la inflación.

Entre los beneficios que otorga el arrendamiento puro a una empresa se encuentran:

  • Evitar el riesgo de obsolescencia de los activos.
  • Mayor liquidez del negocio.
  • Deducibilidad fiscal sobre el total que se paga.

Si bien el arrendamiento puro como medio de financiamiento aún no ha alcanzado gran popularidad en las empresas mexicanas (hasta fines del 2020 su representación en el sistema financiero del país no superaba el 5%), el escenario actual de recuperación podría otorgar el impulso necesario para que un mayor número de organizaciones apueste por esta alternativa.

¿Qué tipo de arrendamiento es más conveniente?

Ciertamente, esto dependerá de cada empresa, la naturaleza de sus operaciones y el valor de los activos.

Una de las claves para saber cuál de estos tipos de arrendamiento nos conviene más tiene relación con la vida útil de los activos, ya que el arrendamiento financiero se adapta de mejor forma a las empresas que necesitan equipos o maquinaria a mediano o largo plazo, facilitando su incorporación de manera rentable.

Además, esta alternativa de financiamiento ofrece la posibilidad de comprar los activos a un valor simbólico una vez termine el contrato, permitiendo a las organizaciones adquirir equipos indispensables para sus procesos productivos a través de cuotas.

Por otro lado, el arrendamiento puro o leasing se ajusta mucho mejor a las empresas que trabajan con activos de alta rotación, como computadoras o equipos médicos, los cuales tienen alto riesgo de obsolescencia.

En Engen Capital, empresa líder en la industria del crédito empresarial y arrendamiento puro (o leasing) y financiero en México, ofrecemos a las empresas soluciones flexibles y rentables para la incorporación de activos productivos, eliminando el riesgo de descapitalización que supondría la compra de equipos o maquinaria con recursos propios.

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