¿Cuándo es un buen momento para pedir un crédito empresarial?

Es común asumir que solo se necesita pedir un crédito empresarial cuando nos falta liquidez o para la compra de nuevos equipos. Sin embargo, para tomar una decisión acertada, es necesario analizar la situación del negocio, las proyecciones y la conveniencia de acudir a este mecanismo de financiamiento.

Conocer qué tipos de financiamiento están disponibles y cuándo solicitarlos nos permitirá elegir la mejor opción, evitando dejar escapar oportunidades comerciales por no tener recursos económicos. 

Entonces, ¿cómo saber cuándo tienen sentido los créditos a empresarios? Hablemos de algunas situaciones en las que esta alternativa puede ser conveniente:

Necesidad de comprar nuevos equipos lo antes posible

Como país, México tiene una puntuación de 45.24 en tecnología, según el Network Readiness Index de Portulans Institute, muy por debajo de los vecinos Estados Unidos (87.81) y Canadá (75.30).

Para cerrar esta brecha que limita la competitividad de las empresas mexicanas, se deben superar obstáculos como las dificultades para crear valor, un objetivo que a menudo requiere invertir en maquinarias y nuevas tecnologías. 

No siempre se dispone del capital suficiente para asumir estas importantes inversiones, es por eso que los créditos para empresas son una gran oportunidad. Con financiamiento inmediato, es posible acceder a sistemas de computación avanzados, equipos y otros activos en el corto plazo.

Falta de suministros o materia prima

Una empresa depende de insumos para producir los productos que comercializa. Cuando la falta de liquidez impide la adquisición de suministros, los créditos a empresarios son una solución para acceder a las materias primas que necesitamos. 

Oportunidades de expansión

Una empresa puede necesitar un préstamo cuando surgen oportunidades de expansión, como cambios en el mercado que justifican el lanzamiento de nuevos productos o servicios. 

A su vez, un crédito empresarial proporciona los fondos para aprovechar la oportunidad de asociarse con grandes proveedores o empresas de mayor envergadura. Los fondos pueden utilizarse para comprar equipos y maquinaria, cubrir costos operativos, contratar más personal o construir nuevas instalaciones.

Incremento en la demanda

Ya sea por fechas específicas o por un mejor posicionamiento en el mercado, las empresas pueden verse sobrepasadas por un aumento en la demanda de sus productos, lo que implica aumentar la producción.

En estos escenarios, los créditos para grandes empresas permiten a las organizaciones responder a estos desafíos gracias a la posibilidad de adquirir no solo más insumos, sino también más fuerza de trabajo.

Incremento de la competitividad

Supongamos que una empresa lleva muchos años en el mercado y ha conseguido construir una sólida reputación entre sus clientes; entonces, llega un nuevo competidor que, debido a ciertas ventajas (diferenciación de la oferta, mejores materiales, entre otros) consigue aumentar sus precios sin afectar a la demanda. Como resultado, los beneficios aumentan.

En este caso, los créditos para empresas permiten seguir el ejemplo e invertir en mejorar la calidad de nuestros productos, subir los precios y aumentar la rentabilidad. 

Los créditos empresariales para financiar activos productivos se ajustan a cualquier necesidad, permitiendo a las compañías destinar tales recursos de forma conveniente y así obtener grandes beneficios.

En Engen Capital contamos con créditos para grandes empresas y también para aquellas en vías de crecimiento, algo clave para enfrentar nuevos desafíos y oportunidades en un entorno productivo cada vez más dinámico y competitivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.