Leasing o arrendamiento financiero: ¿cuál elegir?

Todas las empresas necesitan tener equipos o maquinaria para poder seguir ofreciendo productos o servicios. Lamentablemente, en muchas ocasiones estos activos resultan ser sumamente costosos, lo cual dificulta su adquisición. Por fortuna, podemos acceder a estos bienes a través de mecanismos como el leasing o el arrendamiento financiero.

¿Qué es el arrendamiento financiero?

Se trata de un mecanismo de financiamiento en el que un activo se pone a disposición de la empresa a cambio del pago de rentas. De esta forma, se nos transfieren de manera temporal el derecho a usar el bien con opción a comprarlo al finalizar el plazo a través de un pago simbólico.

De igual forma, el arrendamiento financiero nos permite deducir los intereses reales (sin inflación) y la depreciación, incrementando la rentabilidad de la operación al aligerar la carga tributaria. 

Principales características del arrendamiento financiero

  • Brinda la opción de compra al finalizar el contrato.
  • Registro de depreciación e intereses en nuestros libros contables.

¿Qué es leasing?

También conocido como arrendamiento puro, este mecanismo también permite acceder a determinados activos a cambio del pago de rentas. 

Sin embargo, la principal diferencia que presenta con el leasing financiero es que con el leasing nos brinda la opción de renovar los activos al término del período pactado en el contrato.

Principales características del leasing

  • Permite evitar el riesgo de obsolescencia.
  • Posibilidad de deducir las rentas reales, es decir, sin inflación.

Entonces, ¿cuál es el financiamiento más conveniente para mi empresa?

Aunque ambos conceptos suelan confundirse, cada uno presenta diferencias que pueden ser beneficiosas en determinadas circunstancias. Por un lado, es preferible el arrendamiento puro cuando necesitamos equipos que deben ser renovados con frecuencia. Mientras tanto, el leasing financiero está destinado a los activos que no sufren una rápida devaluación.

Ahora bien, al optar por uno u otro, es importante considerar aspectos como:

  • Riesgo de obsolescencia de los equipos: considerando si será o no necesario renovar los activos en el corto plazo.
  • Duración del contrato: en ambos casos, los contratos de arrendamiento suelen ir entre los 2 y los 7 años.
  • Valor de las cuotas: algo que está directamente relacionado con el punto anterior. Aquí, es importante realizar proyecciones financieras y analizar la rentabilidad del negocio para que las cuotas se adapten a la realidad de la empresa.

Ventajas del arrendamiento en Engen Capital

En Engen Capital somos expertos en leasing en México. Contamos con 30 años de experiencia en financiamiento, tiempo en el que hemos ayudado a organizaciones de diversos sectores a incorporar los activos que requieren de manera rentable.

De igual forma, tanto nuestro arrendamiento puro como financiero contemplan la opción de acceder al Sale and Lease Back, un mecanismo de financiamiento a través del cual te compramos tus activos, recibiendo liquidez inmediata, pero con la posibilidad de seguir utilizándolos a través del pago de rentas, con la opción de comprarlos al finalizar el contrato.

Si de leasing en México se trata, en Engen Capital somos la opción que estabas buscando para financiar la incorporación de activos a tu negocio.

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